QUIÉNES SOMOS

El 25 de abril de 1979, Hamburguesas de Rusty abría por primera vez las puertas al público de su primer local ubicado en Quito, en la esquina de la Amazonas y Cordero. Aquel fue el primer restaurante de hamburguesas “hechas a pedido” en el Ecuador y, gracias a Dios, desde el comienzo tuvo una magnifica e increíble acogida.

Previo a instalarse en Quito, Rusty Miller, un periodista fotógrafo, fue dueño de un exitoso restaurante en Santa Bárbara, California, y gerente de una prestigiosa cadena de hamburguesas en San Francisco y sus alrededores. Rusty no solo tenía una amplia experiencia en el campo alimenticio, sino que desde siempre ha disfrutado de su negocio y gozado al atender personalmente a sus clientes. A muchos los recuerda por su físico, a tal punto que, en ocasiones, al verlos llegar se adelanta a su pedido, para que el personal lo tenga listo antes de que se acerquen a solicitarlo.

El primer cliente, luego de servirse una hamburguesa, estuvo tan satisfecho que le envió a Rusty un hermoso ramo de flores con una tarjeta de felicitación. Éste fue el inicio de un cúmulo de bendiciones que Dios le ha dado a este restaurante en el transcurso de su existencia.

Dos años después, se abrió el segundo restaurante en un local pequeño, ubicado en la esquina de la Naciones Unidas y Japón, frente al C.C.N.U. En 1983 los esposos Miller compraron el edificio y lo remodelaron, ampliaron así su negocio e incluyeron en el menú, además de sus famosas hamburguesas, Costillas BBQ, Pollo BBQ y Cosas Finas de Rusty - platos típicos ecuatorianos.

A pesar del éxito alcanzado, Rusty y su familia se mudaron a California, donde su tercera hija debió someterse a una intervención quirúrgica. Aunque Rusty se encontraba en su tierra natal, añoraba la belleza del paisaje ecuatoriano, como también el calor de sus habitantes, razón por la cual decidió regresar al Ecuador luego de ocho años de ausencia. Rusty ama al Ecuador y a su gente, por ello, a menudo se le escucha decir: “Soy gringo de nacimiento, más soy ecuatoriano de corazón”.

Con su habitual optimismo y muchas oraciones, Rusty regresó a Quito con su familia, en plena crisis bancaria del país, y el 31 de enero de 2000 volvió a abrir las puertas de “Hamburguesas de Rusty”, en la Avenida de Los Shyris N37-295 y El Telégrafo. La reapertura tuvo una acogida más allá de lo que Rusty jamás imaginó, los quiteños añoraban el delicioso sabor de las hamburguesas, de las cuales tenían tan gratos recuerdos. “Tan solo por la Providencia Divina muchos ecuatorianos mantuvieron el recuerdo de una buena hamburguesa durante esos ocho años”, comenta Rusty. La acogida de su querida clientela fue tan grande que las filas parecían ser interminables. Un cliente le comentó a Rusty: “mejor que la hamburguesa sea tan buena como recuerdo, pues he estado en fila por dos horas”. Luego de servirse la hamburguesa, le dijo: “la espera valió la pena, pues la hamburguesa estaba tan buena o mejor de lo que recordaba”.

El 1 de septiembre de 2006 se abrió la primera sucursal en un local que daba al exterior e interior del San Luis Shopping en el Valle de los Chillos.

Con el afán de dar mayor comodidad a su apreciada clientela, Rusty trasladó su local que estaba ubicado en Los Shyris y El Telégrafo a la Avenida de Los Shyris N43-157 y Río Coca. El jueves 9 de abril de 2009 fue el primer día de atención en su nuevo, amplio y acogedor local, que cuenta con 20 estacionamientos, ascensor, dos pisos de comedores y mesas exteriores en una terraza con jardines y juegos para niños.

A pedido de su clientela, Rusty decidió abrir una segunda sucursal en Cumbayá, frente a la Universidad San Francisco. Mientras se realizaban prácticas con el personal de Cumbayá, cuando el restaurante aún no estaba oficialmente abierto y ni siquiera se había colocado el letrero de Hamburguesas de Rusty en el exterior del local, era el 20 de diciembre de 2010, algunos clientes preguntaron si se les podía atender, por ello, se dio la apertura antes del tiempo programado. Fue así cómo se inició esta nueva faceta de las Hamburguesas de Rusty.

Actualmente, Rusty disfruta al ofrecer su atención personalizada a su apreciada clientela, turnándose entre los tres locales.

El lema de Rusty es: “Compite honestamente con un producto de calidad, a precios justos, con higiene, buen servicio y con una sonrisa amigable ¡y tendrás éxito!”